Thursday, January 29, 2026

A RÍO REVUELTO, GANANCIA DE PESCADORES

 


“Por la rebelión de la tierra sus príncipes son muchos; mas por el hombre entendido y sabio permanece estable” (Pr 28:2).

Audio

La inestabilidad política es la consecuencia y el juicio de Dios traídos sobre una nación por sus pecados y rebelión contra Él. Rebelarse contra el Dios del cielo expone a una nación a la corrupción estatal y civil, a la decadencia y a la revolución. La mayor bendición para una nación es líderes que teman a Dios y guarden Su justicia. Tal gobierno preservará, prolongará, protegerá y prosperará a un país. Las historias contrastantes de Israel y Judá y sus reyes, registradas cuidadosamente en la Biblia para nuestra instrucción, dan testimonio de este hecho político.

Salomón enseña en otro proverbio: 

“La justicia engrandece a la nación; mas el pecado es afrenta de las naciones (Pr 14:34). 

Hay leyes naturales y sobrenaturales en acción tras cada gobierno y nación en el mundo. Las leyes naturales son las consecuencias obvias y lógicas del buen o mal carácter, y de la buena o mala conducta y legislación de una nación. Las leyes sobrenaturales son recompensas o castigos directos de Dios sobre un gobierno o nación por sus políticas y prácticas contra Él.

Cuando una nación se opone a la Fuente de la Autoridad, Dios mismo, y a la sabiduría de Su autoridad, la Palabra de Dios, entra en una situación en la que tanto las leyes naturales como las sobrenaturales la castigan. 

La corrupción engendra corrupción. El poder absoluto corrompe absolutamente. Una nación corrupta tendrá un gobierno corrupto, y un gobierno corrupto estará sujeto a la decadencia, la desconfianza, la agitación y el caos. El número de los políticos inescrupulosos, los príncipes de este proverbio, aumentan en estas situaciones de caos y confusión con el fin de aprovechar la oportunidad para sacar beneficio propio. Así como la pesca es más fácil en aguas agitadas, el desorden político aumenta el número de los saqueadores de cuello y corbata en el aparato estatal y gubernamental, permitiéndoles obtener ganancias deshonestas. Los príncipes, o principales protagonistas, se multiplican exponencialmente a medida que se perpetúa la inestabilidad en las altas esferas del país. Este es un juicio de Dios sobre tal nación, como lo enseñan, entre otros, los profetas Isaías y Oseas (Is 3:1-7; Os 13:11).

Un gobierno sólo prosperará mientras el pueblo y sus líderes sean justos. El “hombre entendido y sabio [que] permanece estable” es el hombre que teme a Dios y busca Su justicia, única base para el conocimiento y la inteligencia de verdad (Pr 1:7; 9:10; Job 28:28; Sal 111:10). Tanto las bendiciones naturales como las sobrenaturales recompensarán a los líderes justos y a la nación justa. ¡Bienaventurado y dichoso el pueblo cuyo Dios es el Señor! (Sal 33:12; 144:15).

Ninguna nación en la tierra hoy exalta a Dios y Su justicia; por lo tanto, el entorno político mundial es bastante volátil, ya se trate de naciones individuales o combinaciones de ellas. Las naciones que se han opuesto más abiertamente en contra de Dios y Su verdad son generalmente las más inestables. La frecuencia de golpes de estado, insurrecciones y revoluciones en las naciones a menudo son reflejo del grado de rebelión que existe en el mundo en contra de la Autoridad Divina y la santidad bíblica.

La Revolución Francesa no fue un accidente: resultó del ateísmo promovido años antes. Alemania, hogar de Hitler, Marx, Nietzsche, Freud y otros similares a estos viles hombres, era políticamente volátil y estaba madura para el juicio de Dios debido al abandono de la fe de sus padres, cuando fue reducida a escombros por Los Aliados. La Rusia atea ha tenido tres formas de gobierno opresor sucesivos durante toda su existencia como nación. Y los Estados Unidos, una nación relativamente joven en el concierto internacional, se dirige a un juicio de Dios similar al recibido por las naciones del Viejo Mundo debido a su falta de arrepentimiento—porque las transgresiones de América son muy grandes.

¿Qué puedes hacer? Vive tú la vida justa que Dios requiere en Su Palabra y ora por tu nación y sus líderes (Jer 29:4-7; 1 Ti 2:1-2). Tú podrías ser a quien el Señor busque como intercesor por la paz y la prolongación del estado (Ez 22:29-31). Es el deber de todo hombre temeroso de Dios buscar Su misericordia sobre una nación descarriada (2 Cr 7:14).

- - - - - -

RELACIONADOS

¿UNA CAÑA SACUDIDA POR EL VIENTO?

EL PREDICADOR SILENCIOSO

SAL DE LA TIERRA, LUZ DEL MUNDO

EL OJO ES LA LÁMPARA DEL CUERPO

CUANDO CAYERE TU ENEMIGO

LA ZARZA ARDIENTE

¿PARA QUIÉN SERÁ EL AY?

EL REINO DE LOS CIELOS SUFRE VIOLENCIA

COMPRA LA VERDAD

NO ENVIDIES A LOS IMPÍOS 

SANSÓN Y LOS CRISTIANOS DE HOY

DIRIGE TUS AFECTOS

EL ALCOHOL—LA DROGA MÁS LETAL DEL MUNDO

EL SEÑOR JESÚS—NUESTRO DÍA DE REPOSO 

ICABOD 

ESTA ES LA CLAVE 

NO HEREDARÁN EL REINO DE DIOS