Friday, January 16, 2026

¿BAUTISMO PARA SALVACIÓN?




La regeneración bautismal es la creencia de que una persona debe ser bautizada para ser salva. Nuestro creencia es que el bautismo es un paso importante de obediencia para un cristiano, pero rechazamos firmemente que se requiera el bautismo para la salvación. Creemos firmemente que todos y cada uno de los cristianos deben ser bautizados en agua por inmersión. El bautismo ilustra la identificación del creyente con la muerte, sepultura y resurrección de Cristo. Romanos 6:3-4 declara: 

“¿O no sabéis que todos los que hemos sido bautizados en Cristo Jesús, hemos sido bautizados en Su muerte? Porque somos sepultados juntamente con Él para muerte por el bautismo, a fin de que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en vida nueva”

La acción de ser sumergido en el agua, ilustra el morir y ser sepultado con Cristo. La acción de salir del agua, ilustra la resurrección de Cristo.

Cualquier cosa que se añada a la fe en Jesucristo como requerimiento para la salvación, es una salvación basada en obras. Añadir CUALQUIER COSA al Evangelio, es decir que la muerte del Señor Jesús en la cruz no fue suficiente para comprar nuestra salvación. 

El decir que debemos ser bautizados para ser salvos, es decir que debemos añadir nuestras propias buenas obras y obediencia a la muerte de Cristo, a fin de hacerlo suficiente para la salvación. Sólo la muerte del Señor Jesús pagó por nuestros pecados (Ro 5:8; 2 Co 5:21). El pago de Jesús por nuestros pecados es adjudicado a nuestra “cuenta” únicamente por la fe en Él (Jn 3:16; Hch 16:31; Ef 2:8-9). Por lo tanto, creemos y enseñamos que el bautismo es un paso importante de obediencia después de la salvación, pero no puede ser un requerimiento para la salvación.

Sí, hay algunos versículos que parecen indicar que el bautismo es un requerimiento necesario para la salvación. Sin embargo, ya que la Biblia nos dice claramente que la salvación se recibe sólo por la fe en Cristo Jesús (Jn 3:16; Ef 2:8-9; Tio 3:5), debe haber una interpretación diferente de esos versículos. La Escritura no contradice la Escritura. 

En los tiempos bíblicos, una persona que se convertía de una religión a otra, con frecuencia era bautizada para identificar su conversión. El bautismo era el medio por el que se hacía pública una decisión. Aquellos que rehusaban ser bautizados estaban diciendo que ellos realmente no habían creído. Así que, en la mente de los apóstoles y los primeros discípulos, la idea de un creyente no bautizado era inaudita. Cuando una persona declaraba creer en Cristo, y sin embargo se avergonzaba de proclamar su fe en público por medio del bautismo, indicaba que no tenía una fe verdadera.

Si el bautismo es necesario para la salvación, ¿por qué diría Pablo: 

“Doy gracias a Dios de que a ninguno de vosotros he bautizado, sino a Crispo y a Gayo” (1 Co 1:14)? 

¿Por qué habría dicho: 

“Pues no me envió Cristo a bautizar, sino a predicar el evangelio; no con sabiduría de palabras, para que no se haga vana la cruz de Cristo” (1 Co 1:17)? 

Es cierto que en este pasaje, Pablo está argumentando contra las divisiones que plagaban la iglesia de Corinto. Sin embargo, ¿cómo era posible que Pablo dijera: “Doy gracias a Dios de que a ninguno de vosotros he bautizado...” o “Pues no me envió Cristo a bautizar...” si el bautismo fuera necesario para la salvación? 

Si el bautismo es necesario para la salvación, Pablo estaría diciendo literalmente, “Doy gracias de que ustedes no fueron salvos...” y “Porque Cristo no me envió para salvar...”. Esto sería una declaración increíblemente ridícula de decir. Más aún, cuando Pablo da un resumen detallado de lo que él considera es el Evangelio (1 Co15:1-8), ¿por qué no menciona el bautismo? Si el bautismo es un requerimiento para la salvación ¿cómo podría cualquier presentación del Evangelio dejar de mencionarlo?

La regeneración bautismal no es un concepto bíblico. El bautismo no salva del pecado, sino de una mala conciencia. 1 Pedro 3:21 enseña claramente que el bautismo no es un acto ceremonial de purificación física, sino la prueba de una buena conciencia hacia Dios. El bautismo es el símbolo de lo que ya ha ocurrido en el corazón y la vida de quien ha confiado en Cristo como Salvador (ver Ro 6:3-5; Gl 3:27; Col 2:12). El bautismo es un paso importante de obediencia que debe tomar cada cristiano, pero no puede ser un requerimiento para la salvación. El considerarlo así, es un ataque a la suficiencia de la muerte y resurrección de Jesucristo.

En los Evangelios, la figura más clara de alguien salvo antes del bautismo es el malhechor crucificado junto al Señor Jesús. Él le dijo al Señor: “Acuérdate de mí cuando vengas en tu reino. Entonces Jesús le dijo: De cierto te digo que hoy estarás conmigo en el paraíso” (Lc 23:42-43).

En el libro de Hechos, la figura más clara de alguien salvo antes del bautismo es Cornelio y “todos los que oían el discurso” de Pedro (Hch 10:44-48), quienes recibieron el Espíritu Santo y hablaron en lenguas antes de ser bautizados, demostrando que la fe y el Espíritu preceden al bautismo en agua. Acto seguido, Pedro ordenó su bautismo como una confirmación pública de la fe ya existente. 

También está el caso de los discípulos de Juan el Bautista (Hch 19:1-6), quienes fueron bautizados por Pablo después de creer en el Señor Jesús.

Todos estos pasajes indican inequívocamente una salvación inicial por la fe que precede al bautismo en el nombre de Cristo, como señala 1 Pedro 3:21.

En su presentación del evangelio a los Romanos, Pablo dice:

“Porque no hay diferencia entre judío y griego, pues el mismo que es Señor de todos, es rico para con todos los que le invocan; porque todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo.  ¿Cómo, pues, invocarán a aquel en el cual no han creído? ¿Y cómo creerán en aquel de quien no han oído? ¿Y cómo oirán sin haber quien les predique?” (Ro 10:12-14).

Nótese que Pablo menciona sólo dos acciones como necesarias para recibir la salvación: creer en el Señor Jesús e invocar Su nombre. 

- - - - - - 

RELACIONADOS

REGENERACIÓN BAUTISMAL (¿Es imprescindible el bautismo para la salvación?)

NACER DE NUEVO

YO SOY LA VID VERDADERA

MIS OVEJAS OYEN MI VOZ

CRISTIANISMO CULTURAL

¿NACEMOS PECADORES?

¿SALVACIÓN, O SOLO CONVERSIÓN?

LA LLENURA DEL ESPÍRITU SANTO

EXAMINÉMONOS A VER SI ESTAMOS EN LA FE

OBRAS MUERTAS

UN ASUNTO DE VIDA O MUERTE

NUNCA OS CONOCÍ

NO OS CONOZCO

NACER DE AGUA Y DEL ESPÍRITU