“Conforme a la gracia de Dios que me ha sido dada, yo como perito arquitecto puse el fundamento, y otro edifica encima; pero cada uno mire cómo sobreedifica. Porque nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto, el cual es Jesucristo. Y si sobre este fundamento alguno edificare oro, plata, piedras preciosas, madera, heno, hojarasca, la obra de cada uno se hará manifiesta; porque el día la declarará, pues por el fuego será revelada; y la obra de cada uno cuál sea, el fuego la probará” (1 Co 3:10-13).
¿Cuál es el Fundamento de la Fe Cristiana: Jesús o la Biblia?
El fundamento o base de la fe cristiana es la muerte y resurrección del Señor Jesús, sin las cuales no habría fe cristiana ni salvación. Estas verdades están inequívocamente registradas en la Biblia.
Sin embargo, como reacción a algunas personas que cuestionan la relevancia y fiabilidad de la Biblia, algunos creyentes adoptan un enfoque diferente, alejando a la gente de la Biblia para centrar su fe únicamente en Jesús. ¿Es correcto decir que la Biblia es el fundamento de nuestra fe, o lo es Jesús?
Sin duda, Jesús es el objeto de nuestra fe. Juan 3:16 dice:
“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna” (Jn 3:16).
Hechos 16:31 dice:
“Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo, tú y tu casa” (Hch 16:31).
Así que ponemos nuestra fe sólo en el Señor Jesús. Pero a pregunta que surge entonces es: ¿Podemos creer en Jesús sin creer en la Biblia?
Un fundamento (1 Co 3:10-13) es la base o el cimiento de algo. La fe cristiana tiene como fundamento a la persona y la obra del Señor Jesucristo: Nuestra fe se basa en Cristo, la roca de nuestra salvación (Sal 62:1), la piedra angular o principal (Is 28:16-17; 1 P 2:6). Jesús, Dios hecho carne, es una persona real que vino a la tierra en un momento específico de la historia. Su muerte y resurrección son acontecimientos históricos. Al mismo tiempo, la persona y la obra de Jesús no pueden entenderse al margen de la Palabra de Dios, la Biblia. Efesios 2:20-21 nos dice que como creyentes estamos:
“edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo, en quien todo el edificio, bien coordinado, va creciendo para ser un templo santo en el Señor” (Ef 2:20-21).
Cristo es la piedra angular de nuestra fe, y nuestra comprensión de esto se basa en el fundamento de los apóstoles y profetas, es decir, en lo que ellos registraron en la Biblia (Mt 23:35; 2 Ti 3:16).
Toda la Biblia nos dirige a Jesús (Jn 5:39): El Antiguo Testamento nos revela nuestra necesidad de un Salvador, predice Su venida y prepara el escenario para el significado de Su sacrificio; y el Nuevo Testamento describe Su venida, Su muerte y resurrección para traer la salvación a nuestro mundo pecador, y Su obra continua mientras esperamos el reino de Dios y la restauración de todas las cosas (Hch 3:21; Ap 21:1). La Biblia establece a Jesús como nuestro fundamento y nos lleva a comprender la salvación (2 Ti 3:15).
Romanos 10:17 nos revela que nuestra fe proviene del oír la Palabra de Dios:
“Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios” (Ro 10:17).
Del mismo modo, 1 Pedro 1:23 nos dice que nacemos de nuevo por
“...la palabra de Dios que vive y permanece para siempre” (1 P 1:23).
¿Qué nos salva? 1 Corintios 15:2-4 indica que es el evangelio y luego explica qué es el evangelio:
“ ... por el cual asimismo, si retenéis la palabra que os he predicado, sois salvos, si no creísteis en vano. Porque primeramente os he enseñado lo que asimismo recibí: Que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras; y que fue sepultado, y que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras” (1 Co 15:2-4).
Nótese cómo la obra de Cristo está vinculada a las Escrituras. El fundamento de nuestra fe es la persona y la obra del Jesús histórico, y lo sabemos a través de lo que Dios, en Su gracia, nos ha revelado en Su Palabra.
No podemos tener fe salvadora ni creer en los fundamentos de la fe sin la Biblia, porque sin ella no sabríamos quién es Jesús ni lo que hizo por nosotros. En ese sentido, la Biblia es el fundamento de nuestra fe. Al mismo tiempo, debemos tener cuidado de no caer en la bibliolatría (adoración de la Biblia). Creer que la Biblia es verdadera y autorizada no es bibliolatría, pero debemos recordar que la Biblia no es Dios. Más bien, la Biblia es el medio que nos revela quién es Dios y nos señala el objeto de nuestra fe: Jesucristo.
Algunos intentan separar a Jesús de la Biblia, pero las implicaciones de este enfoque tienen consecuencias de gran alcance. Si eliminamos la Biblia como fundamento de nuestra fe, ¿en qué creeremos? ¿Qué hay de verdad en Jesús y qué hay de falso? ¿En qué basamos nuestra comprensión de Jesús? Dios nos dio Su Palabra para que pudiéramos conocerlo y creer en él de manera objetiva. Gloria a Dios por habernos dado Su Palabra.
Jesús es el objeto de nuestra fe; depositamos nuestra confianza en Cristo. Él es el fundamento de nuestra fe. La Biblia es el medio a través del cual conocemos el fundamento de nuestra fe, ya que nos lleva a conocer a Dios y Su plan de salvación.
Tenemos a Jesús como el fundamento de nuestra fe, y a la Biblia como el medio a través del cual conocemos objetivamente este Fundamento. A medida que buscamos a Dios a través de Su Palabra, somos guiados a la fe salvadora en Jesús.
Habiendo definido el Fundamento de nuestra fe, y el medio a través del cual conocemos a este Fundamento, surge la pregunta:
¿Con quién nos reuniremos y tendremos comunión siendo que existen tantas iglesias que difieren entre sí en cuanto a su interpretación de la Biblia?
Pablo nos dice que:
“nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto, el cual es Jesucristo” (1 Co 3:11).
Es decir, debemos decidir con quiénes podemos o no podemos tener comunión espiritual basándonos en el Fundamento. Los Testigos de Jehová se llaman a sí mismos cristianos (ver ¿Testigo de Jehová o de Cristo?), pero ¿pueden ellos afirmar lo siguiente?Y ESTAS SEÑALES SEGUIRÁN A LOS QUE CREEN
LA SUFICIENCIA DE LAS ESCRITURAS
EXAMINA PRUEBA ESCUDRIÑA RETÉN
EL MOVIMIENTO DE RESTAURACIÓN Y SUS VÍNCULOS
VIVIR JUNTOS SIN ESTAR CASADOS
¿PUEDEN LAS MUJERES SER PASTORAS Y PREDICADORAS?
