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Monday, April 20, 2026

¿O NO SABÉIS QUE HEMOS DE JUZGAR A LOS ÁNGELES?



En su carta a la iglesia en Corinto, el apóstol Pablo nos dice que los creyentes no solo juzgarán al mundo, sino también a los ángeles: 

¿O no sabéis que los santos han de juzgar al mundo? Y si el mundo ha de ser juzgado por vosotros, ¿sois indignos de juzgar cosas muy pequeñas? ¿O no sabéis que hemos de juzgar a los ángeles? ¿Cuánto más las cosas de esta vida?” (1 Cor 6:2-3).

Las Escrituras enseñan que los ángeles caídos serán juzgados por Dios (Is 24:21-22; 2 P 2:4; Jud 1:6; Ap 20:10). Así que, ¿qué quiere decir Pablo cuando afirma que los santos también juzgaremos a los ángeles?

Lo que podemos entender de este pasaje (1 Co 6:2-3) es que nosotros, como hijos de Dios, seremos elevados a una posición superior a la de los ángeles. No solo fuimos creados a imagen de Dios, sino que también fuimos redimidos por Cristo (Gl 3:13; 1 P 2:9; Lc 1:68; Ef 1:7). Los ángeles no fueron creados a imagen de Dios y no son redimidos por Cristo (He 1:14; 2:16). Además, Dios envía a Sus ángeles para servir a Sus santos, es decir, aquellos que hemos de heredar la vida eterna (He 1:14; Sal 34:7; Sal 91:11).

Además, sabemos que la palabra griega para “juzgar” [krino] también significa gobernar” regir. Esto implica que tendremos autoridad sobre los ángeles santos, ya que ellos no tienen pecado por el cual ser juzgados” en el sentido de ser condenados

El significado de este pasaje es que los creyentes en la eternidad participaremos en el juicio de los ángeles caídos y ejerceremos autoridad sobre los ángeles santos

Cristo ha sido exaltado por encima de todos los ángeles (Ef 1:20-23), y es razonable que aquellos que estamos en Él y hechos a Su semejanza (Ro 8:29; 1 Co 15:49; Ef 4:24; 1 Jn 3:2) participemos de Su autoridad, incluyendo Su autoridad sobre los ángeles (Mt 19:28; 2 Ti 2:12; Ap 20:4).

 “¡Oh profundidad de las riquezas de la sabiduría y de la ciencia de Dios! ¡Cuán insondables son sus juicios, e inescrutables sus caminos! Porque ¿quién entendió la mente del Señor? ¿O quién fue su consejero?” (Ro 11:33-34)

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