Buscar este blog

martes, 18 de marzo de 2025

EL LESBIANISMO SEGÚN LA BIBLIA


Algunos suponen que, aunque la Biblia condena el sexo gay entre hombres, no condena en ninguna parte el ser lesbiana/lesbianismo. Levítico 18:22 y 20:13 mencionan a los hombres que tienen sexo con otros hombres, pero no dicen nada de las mujeres que tienen sexo con otras mujeres. En el relato de Sodoma y Gomorra en Génesis 19, los hombres de las ciudades querían violar en grupo a otros hombres. 1 Corintios 6:9 menciona a los hombres afeminados, muy probablemente refiriéndose a los homosexuales, pero no menciona a las lesbianas. Entonces, ¿condena la Biblia la homosexualidad masculina, pero no el lesbianismo?

Romanos 1:26-27 aclara esta suposición inválida: 

“Por esto Dios los entregó a pasiones vergonzosas; pues aun sus mujeres cambiaron el uso natural por el que es contra naturaleza, y de igual modo también los hombres, dejando el uso natural de la mujer, se encendieron en su lascivia unos con otros, cometiendo hechos vergonzosos hombres con hombres, y recibiendo en sí mismos la retribución debida a su extravío”

Claramente, este pasaje equipara el lesbianismo con la homosexualidad masculina. El lesbianismo se describe como una mujer que cambia las relaciones naturales (con hombres) por relaciones antinaturales (con mujeres). Según la Biblia, ser lesbiana es tan pecaminoso como ser un hombre homosexual.

Hay una implicación en Romanos 1:26 que dice que el lesbianismo es aún peor que la homosexualidad masculina

Nótese la frase “aun sus mujeres”. El texto sugiere que es más común que los hombres se involucren en la depravación sexual, y cuando las mujeres comienzan a hacerlo, es una señal de que las cosas se has puesto realmente mal. Los hombres suelen tener impulsos sexuales mucho más fuertes que las mujeres, y por eso son más propensos a la desviación sexual. Cuando las mujeres cometen actos sexuales antinaturales, entonces el grado de inmoralidad se ha vuelto realmente vergonzoso. El lesbianismo es una prueba de que las personas se han entregado a “las concupiscencias de sus corazones, de modo que deshonraron entre sí sus propios cuerpos” (Ro 1:24).

- - - - - - - - 

RELACIONADOS

NO HAY NADA GAY EN SER GAY

EL MATRIMONIO HOMOSEXUAL Y LA PALABRA DE DIOS

VIVIR JUNTOS SIN ESTAR CASADOS

CELIBATO Y VIRGINIDAD

FORNICACIÓN