Es imposible estudiar la vida de Dalila sin mencionar su relación con Sansón, un hombre de Dios que se enamoró de ella. Dalila aceptó dinero de los filisteos para traicionarlo. Sansón y Dalila eran marcadamente diferentes de carácter.
Sansón
Sansón era hijo de padres israelitas piadosos. Dios lo bendijo, entre otras cosas, con una fortaleza física sorprendente condicionada a que él cumpliera con los votos que Dios le había impuesto. Estos votos o promesas incluían: no beber alcohol, no tocar cadáver ni cortarse nunca el cabello (Nm 6:1-21). Sansón ejerció el cargo de juez en Israel durante la época que los filisteos eran sus enemigos. Sansón juzgó a Israel por 20 años.
Sansón fue un hombre bendecido por Dios con una gran fuerza física, pero era moralmente muy débil. Ganó muchas batallas militares y luchó con un león, venciéndolo. Pero no podía controlar sus propios deseos ni resistirse a los encantos de una mujer perdida.
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Dalila: Su Carácter
Dalila era una mujer engañosa que capitalizaba su belleza. El nombre Dalila es un nombre de origen hebreo que significa “lánguida, soñadora, delicada o frágil”. Otras fuentes le añaden al nombre el significado de: “seductora”, lo que parece ajustarse mucho más al carácter de la Dalila del texto bíblico. En su relación con Sansón, usó sus encantos, su capacidad mental, su actitud dominante y su descaro, con un solo objetivo: el dinero.
A Dalila la sobornaron con 1.100 piezas de plata para que descubriera el secreto de la fortaleza de Sansón. Esta fue una tremenda tentación. A lo mejor recuerdas que a Judas Iscariote sólo le dieron 30 piezas de plata para que traicionara al Señor Jesucristo, el hijo único de Dios. ¡Qué contraste! El hijo de Dios, cuyo valor es infinito, traicionado por el precio de un esclavo (Ex 21:32; Zac 11:12-13), mientras que Sansón fue traicionado por el precio de un rey.
Sabemos que Dios no hubiera incluido esta historia en su Palabra si esta no contuviera una lección valiosa para nosotros. Jueces 16:4-5 dice de Sansón:
“Después de esto aconteció que se enamoró de una mujer en el valle de Sorec, la cual se llamaba Dalila. Y vinieron a ella los príncipes de los filisteos, y le dijeron: Engáñale e infórmate en que consiste su gran fuerza, y cómo lo podríamos vencer, para que lo atemos y lo dominemos; y cada uno de nosotros te dará mil cien siclos de plata” (Jue 16:4-5).
Recuerda que en ese momento Sansón era el líder de Israel y los filisteos sus enemigos. En lecciones anteriores aprendimos que Dios ordenó que los hombres israelitas no se debían casar con mujeres nativas de los países vecinos. Pero Sansón tenía debilidad por las mujeres filisteas. Los filisteos sabían que la única forma de destruir a Sansón era debilitándolo. Así que acordaron pagarle a Dalila para que averiguara el secreto de la fuerza de Sansón. Dalila estuvo siempre dispuesta a utilizar sus encantos para traicionar el amor de Sansón.
Dalila: Su Persistencia
La Biblia nos dice que antes de descubrir la verdad sobre la fuerza de Sansón, Dalila fracasó en sus intentos 3 veces porque Sansón le mintió. Pero, ella persistió en sus ruegos para que le revelara su secreto. Jueces 16:15-20 cuenta lo que pasó la cuarta vez que Dalila insistió:
“Y ella le dijo: ¿Cómo dices: Yo te amo, cuando tu corazón no está conmigo? Ya me has engañado tres veces, y no me has descubierto aún en qué consiste tu gran fuerza. Y aconteció que, presionándole ella cada día con sus palabras e importunándole, su alma fue reducida a mortal angustia. Le descubrió, pues, todo su corazón, y le dijo: Nunca a mi cabeza llegó navaja; porque soy nazareo de Dios desde el vientre de mi madre. Si fuere rapado, mi fuerza se apartará de mí, y me debilitaré y seré como todos los hombres. Viendo Dalila que él le había descubierto todo su corazón, envió a llamar a los principales de los filisteos, diciendo: Venid esta vez, porque él me ha descubierto todo su corazón. Y los principales de los filisteos vinieron a ella, trayendo en su mano el dinero. Y ella hizo que él se durmiese sobre sus rodillas, y llamó a un hombre, quien le rapó las siete guedejas de su cabeza, y ella comenzó a afligirlo, pues su fuerza se apartó de él. Y le dijo: ¡Sansón, los filisteos sobre ti! Y luego que despertó él de su sueño, se dijo: Esta vez saldré como las otras y me escapare. Pero él no sabía que Jehová ya se había apartado de él” (Jue 16:15-20).
A Dalila no se la menciona nunca más en la Biblia. Sólo podemos asumir que una vez que recibió su dinero, desapareció con él.
Una Advertencia
¿Qué podemos aprender de esta trágica historia? Dalila se destaca como una advertencia eterna a los hombres para que se cuiden del peligro de una encantadora, pero malvada e intrigante mujer. En el libro de Proverbios se nos da una serie de advertencias con respecto a los métodos de tal mujer. Por ejemplo, leemos Proverbios 7:4-5, 21-23, 25-27:
“Di a la sabiduría: Tú eres mi hermana, Y a la inteligencia llama parienta; Para que te guarden de la mujer ajena, Y de la extraña que ablanda sus palabras” (Pr 7:4-5).
“Lo rindió con la suavidad de sus muchas palabras, Le obligó con la zalamería de sus labios. Al punto se marchó tras ella, como va el buey al degolladero, y como el necio a las prisiones para ser castigado; Como el ave que se apresura a la red. Y no sabe que es contra su vida, hasta que la saeta traspasa su corazón” (Pr 7:21-23).
“No se aparte tu corazón a sus caminos; No yerres en sus veredas. Porque a muchos ha hecho caer heridos. Y aun los más fuertes han sido muertos por ella. Camino al Seól es su casa, que conduce a las cámaras de la muerte” (Pr 7:25-27).
¡Estas palabras de Dios son poderosas! Las mujeres tienen una especial posición de guiar a niños, ya sea como madres, tías, abuelas o maestras. Los jóvenes deben saber cómo evitar caer en la trampa en la que cayó Sansón. Las jóvenes deben ser instruidas para que usen su belleza y sus encantos como Dios desea y no para tentar a los hombres.
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Recuerda que Dios no puede ser burlado. Sansón ignoró el mandamiento de no unirse con una mujer pagana. El mismo principio se repite en el Nuevo Testamento:
“No os unáis en yugo desigual con los incrédulos; porque ¿qué compañerismo tiene la justicia con la injusticia? ¿Y qué comunión la luz con las tinieblas?” (2 Co 6:14).
Sansón, un creyente, se unió a una pagana, una idólatra, que además parece haber sido una prostituta. Si se hubiera casado con una joven israelita, como deseaban sus padres, su tragedia desatada por Dalila nunca habría ocurrido. En cambio, a través de su unión a Dalila se unió también a una nación idólatra, y pagó este pecado con su vida. De nuevo, Proverbios explica muy bien el trágico fin de Sansón:
“Fosa profunda es la boca de la mujer extraña; aquel contra el cual Jehová estuviere airado caerá en ella” (Pr 22:14).
Pensamientos Finales
La historia de Sansón y Dalila nos recuerda que aún los escogidos del Señor pueden ser engañados. Necesitamos renovar diariamente nuestro voto de fidelidad al Señor. Lo más triste de esta historia es que Sansón ni siquiera se dio cuenta que Dios lo había abandonado (Jue 16:20). Considera tu propia situación. ¿Te has rendido totalmente al Señor Jesucristo? ¿Estás consciente de Su presencia en tu vida? Si no, recíbelo como tu Salvador, luego entrégale tu vida a Dios para que Él la pueda usar para su gloria, y vive en permanente comunión con Él mediante la oración y el estudio de su Palabra.
Temas de Discusión
- Menciona dos virtudes y dos debilidades de Sansón.
- Menciona dos virtudes y dos debilidades de Dalila.
- ¿Qué dice la Biblia sobre la mujer engañosa?
- ¿Qué principio de la Palabra de Dios violó Sansón?
- ¿Qué puedes tú hacer dentro de tu familia para prevenir el casamiento con una persona incréduloa?
